Publicado en el periódico Página/12:

El ex presidente de la DAIA le alquilaba a un sospechoso iraní: La “casa segura” era de Hercman

Entre 1991 y 1994, el ex titular de la DAIA tuvo de inquilino a Seyed Gamal Yousefi, uno de los buscados por Galeano. Lo más increíble es que el garante era la Embajada de Irán. Si bien como se leerá en el artículo, el alquiler data de 1991, o sea antes de los atentados, no es así en el tema de la devolución del depósito, en fecha posterior al atentado que volara la sede de la Embajada de Israel y poco antes del que se cometiera contra la AMIA. Veamos el artículo publicado en Página/12.

Por El iraní Seyed Gamal Yousefi, sospechado de haber participado de la preparación de los atentados con

El iraní Seyed Gamal Yousefi, sospechado de haber participado de la preparación de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA, contó con lo que se llama en el argot terrorista “una casa segura”. Durante cuatro años, entre 1991 y 1994, vivió en un departamento perteneciente a quien fuera presidente de la DAIA, José Hercman. Lo asombroso es que Yousefi alquiló la vivienda aportándole a Hercman y a un socio una carta de presentación firmada por el ex embajador de Irán en la Argentina, Hadi Soleimanpour, detenido en Londres el año pasado y cuya puesta en libertad motivó que la DAIA presentara un fuerte reclamo ante el gobierno británico. Pese a que se consideraba a Irán como autor intelectual del atentado, y a que la DAIA viene insistiendo desde 1992 con que se deben romper relaciones con Irán, el contrato de alquiler cuenta con un garante llamativo: la Embajada de Irán.
Hercman, consultado por Página/12, dijo que desconocía que Yousefi fuera sospechoso del atentado y que gran parte de las cosas las manejó un socio en sus emprendimientos inmobiliarios, quien no le contó nada pese a que se consideró a Irán el enemigo público número uno. De todas maneras, cuando Yousefi dejó el país, poco antes del atentado contra la AMIA, Hercman le entregó personalmente los 700 dólares del depósito.
Toda la información sobre el alquiler del departamento y el papel protagónico de Soleimanpour y la Embajada de Irán fue recabada por la Unidad Antiterrorista en el 2002 y nunca salió a la luz. Es más: existe una resolución del juez Galeano en la que se reseña, domicilio por domicilio, donde vivió Yousefi, pero no menciona el departamento C de la calle Salguero 3084, en el que vivió el sospechoso durante cuatro años. Es más: los contratos, recibos e información de la Unidad Antiterrorista figuran en un legajo aparte de la causa al que, como solía suceder, sólo tenían acceso la AMIA y la DAIA, y no los letrados de las demás partes. En su momento, la Cámara Federal le criticó duramente a Galeano esa metodología. Como es obvio, nadie sospecha que Hercman tuviera relación alguna con los terroristas, pero la información de que alquilaba un departamento con garantía del Estado considerado terrorista lo hubiera dejado en una situación incómoda.
Yousefi es evaluado por el juez del caso AMIA, Juan José Galeano, en la resolución que adoptó el 5 de marzo de 2003. Allí lo señala como “comandante de la Primera División de los Pasdarán, fuerza con énfasis en los terrenos de la Inteligencia y operativo, cuyas misiones generalmente se realizan en el exterior”. “Según una información de inteligencia –cita el juez– en la Argentina, Yousefi cumplía funciones en la Organización para la Reconstrucción y trabajaba con quienes decidieron el atentado” (ver aparte).
El contrato de alquiler entre Yousefi, la Embajada de Irán, Hercman y quien entonces era su socio, Ruben Potap, se firmó en noviembre de 1991. En ese momento faltaban todavía cuatro meses para el 17 de marzo de 1992, fecha en que se produjo el atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires. Aun así, ya el régimen de los ayatolás que gobernaba Irán era visto por la DAIA como un adversario mortal en la arena internacional.
Para presentar a Yousefi, en el legajo aparecen dos cartas, ambas con membrete oficial de la Embajada de Irán. En la primera, firmada por un funcionario de apellido Karimi, se señala a Yousefi como miembro de esta representación en Buenos Aires. En la segunda, se demuestra que Yousefi es hombre de confianza de la embajada por cuanto es una carta dirigida al Banco Provincia autorizándolo a cobrar giros dirigidos a la delegación diplomática. Esta carta está firmada por Soleimanpour, el embajador que Galeano y la DAIA sindican como el gran encubridor de los atentados, ya que durante su gestión habría permitido que hombres que estaban bajo su mandato coordinaran todo para concretar los ataques contra la Embajada de Israel y la AMIA.
¿Cómo se explica que le haya alquilado el departamento a un iraní que al final resultó sospechoso de participar en los atentados? -le preguntó Página/12 a Hercman.

¿Cómo sospechoso? No sabía.

Figura así en dos resoluciones del juez Galeano.

No sabía.

Sin embargo, el alquiler se hizo con aval de la Embajada de Irán, Estado al que ustedes consideraban casi el máximo enemigo a nivel internacional.

Las cosas las manejó un socio mío. Yo tenía el departamento en sociedad, después me lo quedé yo.

Es asombroso que su socio no le haya contado nada. De todas maneras, aparece un recibo firmado por usted devolviendo el dinero del depósito.

Sí, fue la única vez que vi a ese hombre. En ese momento yo ya me había quedado con el departamento.

¿Cómo es que nunca trascendió esta historia? A usted le pidió la documentación la Unidad Antiterrorista.

Bueno, yo creí que en ese momento se investigaba a todos los iraníes que vivían en la Argentina.

Según señala el juez Galeano -que siempre contó con todo el respaldo de la DAIA y, por supuesto, de Hercman-, Yousefi dejó la Argentina en mayo de 1994, poco antes del atentado contra la AMIA. El magistrado, en dos resoluciones sucesivas, incluso señala como un elemento de sospecha que Yousefi estuvo en el país durante la preparación de los dos atentados y que realizó operaciones encubiertas. Irán sostiene que Yousefi y los demás diplomáticos no tuvieron nada que ver con los ataques, y que “todo es una persecución y un armado del sionismo, con el aval de un juez que ya fue separado del caso por graves irregularidades”. Más allá de eso, Yousefi y varios de sus compañeros figuran en las resoluciones de pedido de captura internacional.