La salud de Arafat

Abú Alá y Abú Mazen en París

Dotada por la ley francesa de la potestad sobre todo lo referente a la salud de su marido, su esposa Suha tomó el teléfono "a los pies de la cama" de Arafat y transmitió a través de Al Jazira su "mensaje al pueblo palestino". Suha declaró que "un grupo de los que quieren heredar viene a París. Tienen que ser conscientes de la conspiración. Quieren enterrar vivo a Abú Amar (por Arafat). Él está bien y volverá a casa", finalizó Suha. De todos modos -y según declaraciones oficiales hechas por los médicos en París esta mañana- la salud de Arafat había vuelto a empeorar entre la noche del lunes y el martes.

El ataque frontal fue un durísimo golpe que hizo tambalearse a la ANP y la OLP, dejando en nada el trabajo que habían efectuado estas organizaciones desde que Arafat fuera trasladado a París.
En un primer momento, los dirigentes de la vieja guardia palestina anularon el viaje a París, aunque más tarde decidieron efectuarlo y se unieron al grupo al presidente del parlamento palestino, Raui Fatú.
Lo que no está claro es que puedan ver a Arafat.
En un nuevo parte médico oficial, se mencionó que la salud de Arafat se había deteriorado nuevamente en la noche del lunes al martes.
Un anticipo de lo que se pueden encontrar Ala y Mazen en París es una mujer a la que los políticos palestinos declaman como «histérica», pero que se ha colocado en una posición de poder y que, según fuentes palestinas, está jugando sus cartas para participar la distribución económica d elo que Arafat deje al fallecer.
Qurei respondió serenamente a Suha: «Expresamos nuestro más profundo pesar por las palabras de la hermana Suha», dijo.
El viceministro Sufian Abú Zaida y la exministra Hanan Ashrawi, recordaban a la esposa del Arafat que él «pertenece al pueblo palestino».
Más dura fue, en cambio, la reacción popular: cualquier palestino de la calle insultaba a Suha o se preguntaba dónde estuvo en todos estos años de Intifada.
La visita, en París, de la plana política palestina que ha tomado las riendas de los asuntos desde el traslado de Arafat ha levantado gran expectativa. La prensa israelí afirmó, citando fuentes del Gobierno de Ariel Sharón, que Abbas y Qurei viajarono a París para desconectar al líder palestino de las máquinas que supuestamente lo mantienen con vida y anunciar oficialmente su muerte.