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 ISRAEL
12/02/2017
Gobierno derechista intenta legalizar los asentamientos
¿El fin de la única democracia de Medio Oriente?

La llamada Ley de Regularización, mediante la cual el Estado de Israel se confiere el derecho de expropiar propiedadades en territorios que no se encuentran bajo su soberanía, pone en tela de juicio hasta qué punto es realmente democrático el sistema político israelí.
Por Mario Schejtman *

Los distintos gobiernos israelíes suelen vanagloriarse calificando a Israel como "la única democracia en Medio Oriente". Esta frase por lo general tiene un triple significado: llama a aumentar el orgullo nacional, provee un sello justificador a decisiones controversiales o de dudosa moralidad y también, como quien no quiere la cosa, descalifica a todos los demás regímenes vecinos, aumentando así los prejuicios contra los árabes y su (in)capacidad de respetar la libertad o de ser tolerantes frente al pluralismo de ideas.
La ley de "Regularización" aprobada el pasado 6 de febrero pone un enorme signo de interrogación sobre esta autodescripción. A partir de esta ley, Israel se confiere el derecho de expropiar tierras y propiedadades de personas que no son ciudadanos israelíes, en territorios que no se encuentran bajo la soberanía israelí. De acuerdo a este principio, Israel podría en cualquier momento transferir de manera unilateral a su control departamentos ocupados (alquilados o simplemente invadidos) por judíos en cualquier lugar del planeta, por ejemplo en los barrios porteños de Villa Crespo o Almagro, desposeyendo así a los propietarios legales de dichos bienes. Para calmar sus conciencias e intentar convencer que esta ley no es substancialmente diferente a tantas otras, la ley obliga al gobierno a indemnizar económicamente al dueño legal del bien expropriado.
En sí misma esta ley es absurda y altamente problemática. En el marco del conflicto israelo-palestino, da el puntapié inicial al año en que se cumple el cincuentenario de la Guerra de los Seis Dias y la subsecuente ocupación de la Margen Occidental y la Franja de Gaza. En este contexto, es la primer gran prueba de que el gobierno israelí pone frente a la comunidad internacional en general y a la administración Trump en particular.
A nivel de política interna israelí, esta ley marca un nuevo hito en el proceso de transformación del Estado sionista. Un proceso que comenzó en 1967 luego de la impresionante victoria militar, con el cambio de liderazgo espiritual del sionismo religioso en favor de la visión mesiánica y activista del Rabino Kook. Siguió con la creación del "Movimiento por la Tierra de Israel Completa" que dividió al laborismo y lo llevó a perder –diez años mas tarde– no sólo el gobierno sino su posición de partido hegemónico en el mapa político israelí, en favor del Likud.
Ahora le llegó el turno al Likud. En una discusión que se explicitó en los últimos cinco años, grupos identificados con la visión mesiánica -aunque no necesariamente religiosos- sistemáticamente intentan cambiar la estrategia de control de los territorios. Para ellos llegó el momento de deshechar la exitosa estrategia de ambiguedad intencional que guió a todos los gobiernos en los últimos 50 años, permitiéndoles profundizar el dominio, los asentamientos y la discriminación, manteniendo a su vez la capacidad de profesar un compromiso utópico de llegar a la tan ansiada paz y así navegar de manera satisfactoria las aguas de la diplomacia internacional. En su lugar, y en coordinacion con el movimiento de colonos y su partido tradicional (ahora llamado Hogar Judío), casi toda la nueva capa directiva del Likud empuja a la anexión formal de los territorios, llevando así a Israel a un enfrentamiento frontal no sólo con los palestinos sino con gran parte de la comunidad internacional. Peor aún, acercan claramente al Estado a una realidad demográfica y constitucional en la que Israel deberá escoger entre su carácter democrático y su carácter de Estado judío.
Netanyahu, que lidera a su partido y al país haciendo un delicado equilibrio entre los distintos grupos internos del Likud, entiende claramente que el balance de fuerzas internas favorece a los mesiánicos. Por eso, y a pesar de entender los peligros de la ley de Regularizacion y de las próximas movidas que la seguirán –la anexión del asentamiento de Maale Adumim al este de Jerusalén, por ejemplo– no ve alternativa que le permita mantenerse en el poder salvo avanzar en la dirección hacia donde estos grupos empujan.
Los timidos intentos de diluir o de desacelerar estos procesos resultaron inútiles. La táctica de esconderse detras de los "cucos izquierdistas", como ser la administración Obama o la Corte Internacional de Justicia, pierden fuerza a medida que el mundo gira hacia la derecha populista. Los frenos y balances internos, como ser la Corte Suprema o la prensa libre, son sistemáticamente vilificados y atacados con el fin de desmantelarlos. Ni que hablar de los activistas o pensadores de izquierda que son dehumanizados y demonizados a tal punto que los mayores partidos "opositores" (incluyendo al Laborismo) se esfuerzan más en distanciarse de las posiciones contrarias a la ocupación que de luchar contra ella.
La ley de Regularizacion, en resumen, da un paso más que significativo hacia la "refundación" del Estado de Israel, ya no como un estado Judío y Democrático donde se plasma el derecho de autodeterminación nacional del pueblo judío todo, sino hacia un estado neo-sionista autoritario, etnocéntrico y de ser necesario con un sistema de gobierno similar al del apartheid sudafricano.
Los procesos políticos son reversibles. Esta direccion no es determinista, mal que les pese a los mesiánicos en el gobierno. La pregunta es cuándo y de qué manera la ola se revertirá para que la sociedad israelí adopte un nuevo rumbo basado en valores humanistas, democráticos y tolerantes.

* Fundador y Director-General Conjunto de Etgar
Mail:mario@challenge.org.il

 
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13/02/2017 / Victor Murkies
Hola Mario
Mi nombre es Victor Murkies (64 años), con dos corazones, como me gusta decir, uno Argentino que es mi tierra de nacimiento y mi lengua materna ( mi madre también es Argentina) y otro israelí con una pertenencia al judaísmo, basada cuanto menos en tres motivos: el idish y las comidas de mi casa que son los en los que me críe y las que marcan mi identidad, mi pertenencia a la Jativa Berl Borojov, pertenencia de mi adolescencia, a la que nunca he renunciado en mis afectos, si bien hace ya muchos años que en la realidad no existe más y, no menos importante, el vidrio de mi casa que a principios de los años 60 me rompieron los nazis de la alianza libertadora nacionalista.
Por fin hice alia en 1992. Hice alia ya con una discapacidad neurológica que sabía me iba a hacer prácticamente imposible mi adaptación, pero también con el orgullo de saber que iba a formar parte del único país del mundo que en mis condiciones me aceptaba como inmigrante, es decir que el origen judío que fue una carga durante toda mi vida por primera vez pasaba a ser un privilegio.
Me quede en Israel solamente un año, por motivos que vos probablemente entendés mejor que yo, por eso te escribo.
Aunque si te sirve mi experiencia personal, el choque con el ulpan, en el cual se me hizo evidente (y también me lo dijeron en la cara) que nunca podría aprender el idioma… y un intento de repartir volantes de meretz en las calles de Ierushalaim, con religiosos que me los arrancaban de las manos y me llamaban natzi (ahí si entendía el hebreo)
El tema de la democracia, bueno, amplios sectores de las democracias occidentales insisten continuamente con el latiguillo “la democracia no se suicida” y el actual presidente de los estados unidos gano las elecciones repitiendo continuamente que el temía, le molestaba y aun que estaba en contra de lo políticamente correcto.
Supongo que poniendo los valores democráticos en primer lugar entre aquello que llamamos “políticamente correcto”
También parece muy clara la identificación de la colonización americana con la israelí, en la cual se le compraron sus tierras a los indígenas y los que rechazaron el acuerdo se los trato como enemigos.
Trump que está en contra de las medias tintas se expresa claramente en este sentido, donde otros presidentes norteamericanos, mucho más cuidadosos con el lenguaje, trataron de ofrecerse como árbitros, pero que nunca fueron muy claros sobre qué hacer con los palestinos que no acepten esas ofertas.
Obviamente no me gusta Netaniahu por sus políticas sociales, pero creo que como ha pasado en la historia de todo occidente los indígenas no tiene más opción que la integración y sino, cuando Netaniahu afirma que Israel va a vivir siempre con la espada en la mano, dice la verdad.
Los palestinos no quieren darse cuenta que Medio oriente no es sudafrica, sino que se parece mucho mas a norteamenrica: Los negros norteamericanos se conservaron como una escasa minoría pero los indígenas se asimilaron, que es el camino que les espera a los palestinos, de aquí a 100 años.Ya ahora se están integrando en la economía israelí, en donde prácticamente todos los edificios de jerusalen están siendo construidos por trabajadores palestinos…

Sobre los límites de Israel hay distintas posiciones, Sharon tenía una bastante más amplia, y sin embargo se retiró de gaza.
Creo que La posición del sionismo, la verdadera, no la dicen los antisemitas, es la de construir un estado como todos los demás y es o significa un estado donde la población sea judía, lo que deja afuera, gaza, pero también almagro y villa crespo, no nos metas en problemas a los judíos argentinos, que bastantes ya tenemos.
Saludos
Victor


13/02/2017 / Eliseo Pardo
Que Israel es la unica democracia de medio oriente, es un hecho objetivo no sujeto a debate, como tambien lo es, que los paises árabes se muestran comunmente incapaces de vivir en democracia, ni de aceptar sus reglas ...
La pregunta que surge al hilo de este comentario es la siguiente
¿Que responsabilidad incumbe a los representantes "palestinos" del actual estado de cosas, y de la deriva que aqui se denuncia por parte israeli? ¿o acaso solo cabe apuntar hacia el gobierno de Israel a la hora de hacer juicios de intencion?
por otra parte ¿queda la izquierda israeli exenta de toda "culpa" tal como este articulo deja entrever ?
Creo que lo justo y equitativo seriá repartir responsabilidades entre todos, y que cada una de las partes implicadas, asuma la que en verdad le corresponda, independientemente que resulte mas fácil para algunos, endosárselas a aquella que mas alejada esté, de sus hipotécas ideológicas ... pero éso, tal vez sea en las actuales circunstancias,pedir demasiado...





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